Nadar bien exige que nos concentremos en lo que hacemos, para practicar y desarrollar una  serie de habilidades. Debemos ser conscientes de cualquier habilidad a implantar haciendo que nuestra cabeza funcione al mismo tiempo que entrenamos, de esta manera, no solo mejoramos nuestra forma física sino que además se crea una “memoria muscular”, con esas nuevas habilidades implantadas.

El camino para implementar cualquier nueva habilidad en nuestro estilo requiere de un trabajo de nuestro cerebro en el proceso de atravesar las cuatro fases del aprendizaje;

  1. Incompetencia inconsciente, en esta fase no sabemos que desconocemos algo, muchos nadadores se encuentran en esta fase cuando por ejemplo desconocen la importancia del equilibrio o de la hidrodinámica en natación. Es habitual que en mucha gente que acude a nadar en cualquier piscina, exista cierta indiferencia con respecto a las habilidades básicas que han de desarrollar por desconocimiento del grado de importancia que tiene la técnica en este deporte y de la cantidad de incompetencias inconsciente con las que todos partimos por nuestra condición de mamíferos terrestres.ciclo_competencias_low
  2. Incompetencia consciente, aquí al menos sabemos lo que no hacemos bien. En esta etapa ya somos conscientes de lo que hacemos mal y ya estamos en el buen camino, aunque cometamos errores, el hecho de que los reconozcamos ya es un primer paso empezar a eliminarlos.
  3. Competencia consciente, ya estamos haciendo las cosas bien pero somos y debemos ser conscientes de ello, de otra manera, dejaremos de hacerlo bien. Cuando aprendemos cualquier aspecto técnico y lo dominamos hemos de permanecer en esta fase siendo conscientes de como lo estamos haciendo y de que lo estamos haciendo bien durante un tiempo para “memorizarlo”.
  4. Competencia inconsciente, hemos memorizado e interiorizado un movimiento o una serie de ellos de tal manera que ya lo hacemos inconscientemente sin pensar en ello pues lo tenemos totalmente integrado.

Sin utilizar nuestra consciencia, permaneceremos en la primera fase haciendo que nuestro estilo se estanque en lo que Terry Laughlin, creador de total immersion denomina “mediocridad terminal”

Ejercitar nuestra concentración en nuestros movimientos tiene múltiples beneficios, además de entrenar eficazmente nuestro sistema neuromuscular, entrenando nuestro cerebro conseguimos retrasar su envejecimiento, en nuestros cursos intensivos de Total Immersion te enseñamos como hacerlo.

Pongamos nuestro cerebro a trabajar un poquito y disfrutaremos más.