Si eres de los que nada habitualmente en pisicina, tendrás que cambiar irremediablemente la trayectoria cada 25 m (cada 50 si tienes suerte). Estaría bien tener una piscina infinita pero eso no es posible hoy día, bueno sí es posible con las Endless Pools y nadando en el mar, pero no todo el mundo se lo puede permitir, así que un buen viraje te puede ayudar. Hay quien incluso le alivia tener que hacer el viraje constantemente pues le supone un desahogo o descanso. Pues bien, cada vez que haces un largo tienes la opción de tocar con la mano el bordilo y salir otra vez o hacer un viraje o volteo subacuático. Vamos a hablar del viraje en esta entrada, aunque ojo, si no estás preparado para aprenderlo o prefieres seguir mejorando tu técnica en lugar de adentrarte en el mundo del viraje, no pasa nada, siempre es más importante tener una buena técnica de nado que realizar los virajes correctamente. Vamos a tratar de hacer con el viraje algo parecido a lo que hacemos en nuestros cursos on line y presenciales con la técnica de crol o estilo libre; descomponer en sencillos ejercicios para poco a poco implementar la técnica más eficaz. Lo más recomendable (si dispones de una) es hacerlo en la “piscina pequeña”  o de calentamiento, esa que se usa habitualmente para aquagym o matronatación. En este caso vamos a realizar 4 pasos;

PASO 1

En este primer paso del viraje, se trata de empezar a nadar en un sentido y dar una voltereta para cambiar ese sentido de nado, es decir, si nadamos hacia la derecha, en un momento dado (sin llegar al otro extremo de la piscina); damos la voltereta y comenzamos a nadar hacia la izquierda.

PASO 2

En un segundo paso, empezamos con una posición en la que agarramos un churro (lo puedes encontrar hoy día en casi cualquier piscina), boca abajo y con los brazos hacia atrás.

Desde esa posición damos la voltereta y cambiamos de sentido manteniendo los brazos en su posición (ahora quedan frente a nosotros), agarrando el churro.

PASO 3

En un tercer paso, empezamos con una posición del paso anterior en la que agarrabamos un churro, boca abajo y con los brazos hacia atrás, pero ahora, desde esa posición, llegamos al extremo de la piscina y ahí, damos la voltereta y cambiamos de sentido.

También manteniendo los brazos en su posición (ahora quedan frente a nosotros) y agarrando el churro, pero ahora nos damos también un impulso desde el extremo de la piscina.

PASO 4

En este tercer paso volvemos al nado normal e intentamos dar la vuelta junto al extremo de la piscina, ya sin churro, pero intentando mantener los brazos hacia atrás en el momento del volteo. Una vez lo hagamos buscamos el paso previo o posición de salida para preparar la salida en la posición más hidrodinámica (paralelo al fondo de la piscina y lo más estirado e hidrodinámico posible)

PASO FINAL; EL VIRAJE COMPLETO

Desde el PASO 4, ya sólo nos queda impulsarnos en esa posición de máximo deslizamiento,

¡Intentalo!

Bernardo Blanco

Bernardo Blanco

Entrenador Triatlon (Fetri) & Certified Coach (Total immersion)

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