En esta entrada vamos a aprender y a recordar 10 claves para nadar mejor sin necesidad de esforzarte más, eso sí, nos referimos al esfuerzo físico, ya que sí que vas a tener que poner tu esfuerzo en concentrarte en tus movimientos a través de ejercicios o en tu nado diario. Ahí van;

1- Mantener el “Cuadrante frontal”

Mantener el “Cuadrante frontal”, es decir; un brazo siempre adelantado en el cuadrante delantero imaginario formado por la línea de nuestro cuerpo y una perpendicular a la altura de nuestros hombros, nos hace aprovechar al máximo el esfuerzo propulsor en cada brazada, ya que realizamos un movimiento más hidrodinámico y nuestro cuerpo en el agua es “más largo” en todo momento. Puedes leer más sobre esto en esta entrada del blog.

2- Máxima Hidrodinámica

Debemos de tratar de tratar de ofrecer la mínima resistencia al agua posible, es decir; ser lo más hidrodinámico posible en todo momento (y sobre todo en esta posición), para ello podemos trabajar con ejercicios o con puntos de atención, pero siempre con este objetivo. Conseguiremos avanzar más con cada brazada y aprovechar mejor nuestro esfuerzo.

3- Desliza sin “sobredeslizar”

Erróneamente a veces se tiene la impresión de que el único objetivo es dar menos brazadas y a veces se tiende a alargar en exceso la brazada, con lo que se consigue que disminuya demasiado la velocidad y cueste luego más vencer la resistencia del agua nadando en consecuencia a una menor velocidad. El objetivo ha de ser deslizar deslizar mejor pero no más.

4- Mantener la posición al respirar

Si hay una posición en la que debemos prestar mas atención a nuestro cuerpo, esa es la posición en la que respiramos. Habitualmente, la mayoría de nadadores tiende a retorcer, hundir, desalinear su cuerpo para hacer el movimiento de respiración, cuando en este momento, la posición no debe variar de la posición cuando no se respira. Únicamente la cabeza ha girado acompasando al cuerpo para tomar aire, no hay que levantarse ni hacer ningún otro gesto que frene nuestro avance. Puedes usar este ejercicio para conseguir este objetivo.

5- Nadar en posición horizontal

A pesar de que parece obvio que nuestra posición ha de ser lo más horizontal posible, a veces no lo parece tanto cuando se observa que una gran proporción de nadadores se desplaza con el tren inferior más hundido que el tren superior. Es importante revisar si realmente estamos nadando en esa posición horizontal, si no lo hacemos, habrá que practicar este sencillo ejercicio para conseguirlo.

6- Vigila tus piernas

Si nuestras piernas adoptan posiciones que aumentan la resistencia al avance, no solo no conseguiremos que no nos ayuden en la propulsión, sino que además nos estarán frenando. Debemos empezar por trabajar una patada hidrodinámica primero y luego ir mejorando la técnica de patada a través de ejercicios de batido.

7- Coordinación total

Nadamos con todo el cuerpo, por ello debemos prestar especial atención a coordinar todos los elementos que intervienen en la propulsión. Aquí puedes esos elementos y cómo coordinarlos.

8- Practicar el “Nadar lento”

Concentrarnos en nuestros movimientos y tratar de hacerlos de la mejor manera conscientemente, es fundamental y para ello podemos utilizar el nado a baja velocidad. Cuando nadamos más lento de lo normal, nos es más fácil ser consciente de lo que hacemos y rectificar nuestros errores.

9- Disminuye las turbulencias

Está demostrado que generar turbulencias (algo conocido también como “hacer mucha espuma”) cuando nadamos no nos beneficia para nada, más bien nos perjudican esas corrientes de succión. Habitualmente se tiende a pensar que es incluso beneficioso, y no es así. Ver a los nadadores de élite en competición puede generar esa confusión, pero hay que tener en cuenta que la frecuencia a la que ellos nadan, nada tiene que ver con la de los nadadores “normales”, a frecuencias bajas, esos nadadores apenas molestan al agua.

10- Lánzate hacia adelante

Priorizar el movimiento hacia adelante de la extensión con la ayuda de la cadera, nos ayuda a encontrar el apoyo necesario de las piernas y del brazo que participa en la fase subacuática de la brazada. Este enfoque ayuda a nuestra coordinación y en general nos hace mejorar nuestro estilo.

Pues esas son las 10 claves, se trata de sencillos consejos que son fácilmente comprensibles pero que requieren de una práctica consciente y constante. Si lo necesitas te podemos ayudar con nuestro video-curso on line o con nuestros cursos presenciales.

¡Sigue prácticando y disfrutando de ello!