Es muy típico y aconsejable marcarse por estas fechas objetivos para el año que está a punto de comenzar, pero hemos de llevar cuidado y que estas metas sean alcanzables y que no nos produzcan ansiedad ni tampoco aburrimiento.

Buscando el “Flujo”

Como planteaba el  maestro psicólogo Mihaly Csikszentmihaly en su diagrama de flujo, nuestros objetivos han de ser acordes a nuestras habilidades y el aumento de la dificultad de estos han de ser también acordes al aumento de nuestras capacidades.

flujo canal

Una persona que no sabe nadar, lo primero que se habrá de plantear es mantener el equilibrio en el agua, no hundirse (A1), una vez lo haya logrado deberá de plantearse nuevos retos para no “caer” en el aburrimiento (A2) aunque cuidando que esos retos no tan ambiciosos que le generen ansiedad o frustración y cansancio, antes de plantearse desplazarse a gran velocidad (A3) se debería plantear desplazarse poco a poco adoptando una posición horizontal hidrodinámica y aprendiendo poco a poco a realizar correctamente los movimientos propulsores (A4).

A Largo plazo

En cuanto a los objetivos más a largo plazo, con cierta experiencia casi cualquier nadador puede saber qué objetivo puede estar a su alcance en función de las horas que le pueda dedicar a su entrenamiento. No es lógico pensar que vamos a reducir 10 minutos nuestro tiempo en 1500 si le dedicamos 2-3 horas a la semana a nadar. Si lo que queremos es bajar de 30 minutos a 20 minutos en 1500, tal y como dijo Terry Laughlin, fundador de Total Immersion, primero hemos de pensar en bajar a 29 min, luego a 28 min, luego a 27, y así sucesivamente.

En el caso de un nadador con una técnica mejorable que se adentra en la práctica de la natación con la metodología de “inmersión Total” es decir centrando sus esfuerzos en mejorar la técnica y por tanto la eficiencia, un primer objetivo alcanzable es reducir su esfuerzo y gracias a ello poder nadar cada vez distancias mayores además de distinguirse del resto de nadadores que se “pelean” contra el agua a su alrededor. Pero para ello, como es lógico antes hay que cumplir el objetivo de ser regulares en la práctica de la natación, sin practicar es imposible lograr objetivos, así pues, nos podemos poner también como objetivo nadar X veces a la semana, para muchos eso ya será un logro dado el escaso tiempo del que a veces disponemos y por tanto un buen objetivo para 2015.

Nadar varios largos seguidos sin agotarnos, salir con fuerzas del segmento de natación de un triatlón, realizar una travesía a nado el próximo verano, bajar unos segundos nuestro ritmo a los 100, Nadar con estilo sabiendo lo que hacemos, … Cualquier objetivo dentro de nuestras posibilidades es válido, pero sobre todo lo que hay que hacer es disfrutar del proceso, para conseguir algo en el futuro hay que vivir intensamente el presente.

Feliz Año.