Aparentemente, aunque haya sutiles detalles que hagan diferente un lado del otro de nuestro cuerpo, a los humanos nos han diseñado simétricos. En el agua también hay motivos para que la naturaleza haya dotado de simetría a los peces y los ingenieros navales diseñen los cascos de los barcos con una simetría perfecta, parece lógico pensar que en principio, moverse de una manera simétrica es mas beneficioso.

Cuando alguien anda de manera asimétrica denota que tiene algún tipo de problema físico o lesión. Aunque tengamos un “lado bueno” mas habil o con una musculatura algo mayor, las sesiones dirigidas de yoga, pilates o de cualquier entrenamiento en un gimnasio también tratan de ejercitar ambos lados por igual, es lo correcto.

En corredores es mas complicado detectar las asimetrías, las del nadador por el contrario se detectan más fácilmente, sin embargo todos podemos obeservar movimientos asimétricos en casi cualquier nadador, no suele haber excesiva preocupación por los movimientos simétricos.

En TI partimos de un eje de simetría central y longitudinal y la perfección consistiría en conseguir que los movimientos a ambos lados de ese eje sean similares. Los movimientos simétricos a ambos lados de nuestra espina dorsal no solo son más efectivos, sino que, son menos lesivos, más aún en deportes como la natación en donde se repite el mismo movimiento constantemente; esta es una poderosa razón para los nadadores que buscamos poder nadar a lo largo de toda nuestra vida.

Podría pensarse que si casi nadie nada de una manera simétrica deberia haber alguna razón para ello, pero no la hay. Es habitual y hasta comprensible que se produzcan asimetrías buscando la comodidad o aprovechar el “lado bueno”, sobre todo cuando estamos en un proceso inicial de asentamiento de una buena base técnica centrados en otros aspectos básicos y prioritarios como el equilíbrio, pero no hay que vivir siempre con ello, en el proceso sin fín de continua mejora, esta habilidad la podremos adquirir como todas a base de entrenarlas.

En nuestros entrenamientos podemos ejercitar la búsqueda de las buenas sensaciones de un lado en el “lado malo” a través de buscar los pequeños detalles que en un lado realizamos correctamente y tratar de repetirlos en el otro (con la ventaja de tener el bueno como referencia). Un ejercicio más a añadir a nuestras sesiones.