Inicio Travesía

LA NATACIÓN; EL TRAMITE QUE HAY QUE PASAR CUANTO ANTES…

La natación suele ser el segmento más incómodo y pesado para la mayoría de los que practican triatlón, tanto para los que llevan tiempo practicando como para los que se inician en este deporte. Es incluso uno de los motivos por los cuales hay quien no se “atreve” a empezar a practicar un deporte tan atractivo como este, es fácil correr e ir en bici pero nadar “cuesta” más. Si además le damos un enfoque similar al resto de las disciplinas (correr y pedalear) en los cuales se ha de “trabajar duro” para ir mas rápido, aún se nos hará mas cuesta arriba esto de nadar…

Pero hay una equivocación muy extendida pues entrenar la natación no ha de ser duro, para avanzar en natación es incluso contraproducente hacer esfuerzos físicos desmedidos con una técnica mediocre ya que solo conseguimos malgastar nuestra energía, lo que hay que hacer por el contrario es tratar de desarrollar una técnica adecuada y eficiente. Nadar no tiene nada que ver con correr o pedalear, es un deporte en el que prima la técnica y además se desarrolla en un medio en el que no estamos acostumbrados a desenvolvernos, adaptarnos mínimamente a él requiere una práctica y un desarrollo de ciertas destrezas y habilidades.

En un deporte tan divertido como el triatlón, no debemos empezar con mal sabor de boca, tratando de pasar el “tramite” de la natación cuanto antes. La natación se puede y se debe convertir en un aliciente más de este deporte, cuando se nada bien, se consigue, en lugar de incomodidad, que el principio de un triatlón sea una actividad relajante y de disfrute que nos prepare para el resto de la prueba, en triatlones de media o larga distancia (Ironman) aún más.

COMO ENFOCARLA

El entrenamiento de la natación para un triatleta debe de estar enfocado en realizar los movimientos más eficientes, no se ha de perseguir reducir el tiempo a cualquier costa, se ha de ir mejorando la técnica en cada sesión, de esta manera la velocidad irá llegando.

Esta manera de entrenar además, se adapta perfectamente al plan de entrenamiento de cualquier triatleta; esforzarse en los entrenos de carrera y bici se compaginan bien con nadar calmados buscando siempre mejorar la técnica.

Pero para un triatleta, hay mas razones para apostar por esta manera de entrenar la natación y tienen que ver con la eficiencia. En inglés hay un dicho muy extendido que dice “swim calm, bike strong, run steady”( nada tranquilo, pedalea fuerte y corre con paso firme), en castellano se suele usar otro algo mas tosco; “nada con calma pedales con cabeza y corro con cojones” en cualquier caso hay una coincidencia en cuanto a que en el segmento de natación, es bueno conservar energía para lo que viene detrás, al fín y al cabo es el segmento cuyo tiempo es el que menor impacto tiene en el tiempo total, se suele decir también que un triatlón no se gana en el agua, pero si se puede perder ahí.

Incluso los triatletas de élite apuestan por esta estrategia de buscar la velocidad en la bici y correr y ahorrar energía nadando, así se puede deducir tras observar y analizar tiempos; En las olimpiadas de Londres 2012, el tiempo de los triatletas medallistas en natación (los hermanos brownlee y nuestro campeón Noya) fué de 17 minutos, en la carrera el parcial fué de 29,07. Los tiempos de los 1500 de natación en piscina y en la carrera de atletismo de 10k fueron de 14.31 y 27.30 respectivamente. La diferencia entre triatletas y atletas especialistas en su modalidad, fué tres veces menor corriendo que nadando, definitivamente decidieron darlo todo en la carrera en vez de hacerlo en la natación, si es cierto que hay diferencias entre aguas abiertas y piscina pero no es menos cierto que en aguas abiertas se usó traje de neopreno que favorece la flotabilidad, y que además los triatletas antes de empezar la carrera subieron algún que otro puerto de montaña en bici..
Si queremos mejorar nuestros tiempos globales en triatlón es más rentable apostar por la bici y la carrera que por la natación, tres sesiones a la semana pueden ser suficientes para alcanzar el objetivo de ser eficiente sin por ello renunciar a conseguir tiempos competitivos, eso sí, nada de hacer largos y largos sin sentido ni de machacarse con series sin tener una buena técnica, los entrenos de natación han de ser de calidad y con clara orientación técnica para conseguir mejorar y disfrutar.

¿Queda aún algún motivo para sufrir nadando? ¿Por que no disfrutar?