La patada de dos tiempos es la que utilizamos en Total Immersion, hasta el punto que casi prescindimos de otro tipo de patada, los motivos son muchos.
Empecemos apuntando que una patada con una frecuencia mayor como puede ser una de seis tiempos es muy difícil de ejecutar bien, por lo general, sólo nadadadores expertos o que empezaron a competir muy jovenes son capaces de realizarla correctamente y si no se hace bien, puede no ser efectiva en absoluto, a pesar del desgaste energético que produce. Por otro lado el porcentaje de propulsión que genera una patada de seis tiempos bien hecha (en torno a un 10%) no es proporcional al esfuerzo invertido en su ejecución. En una carrera de corta distancia merece la pena, en distancias mas largas no, incluso nadadores de elite utilizan la patada de dos tiempos en lugar de la de seis para distancias de 800 o 1500 m.
La patada de dos tiempos (dos patadas por ciclo u una patada por brazada) se adapta a la perfección en la búsqueda de la eficiencia en la natación, supone reducir el esfuerzo (perfecto para triatletas) al tiempo que es más fácil de implementar en nuestro estilo, solo hemos de acompasar cada patada con el resto de movimientos que forman parte de la propulsión, ayudaremos con ella a rotar el torso al mismo tiempo que “lanzamos” un brazo y “agarramos” con el otro.