La natación eficiente tiene tres pilares básicos; Equilíbrio, hidrodinámica y propulsión, La pirámide representa cual es el orden de prioridad y el orden en el cual han de ser trabajados; primero equilíbrio después hidrodinámica y por último, y una vez se tenga una base fuerte de los dos anteriores, la propulsión.

Equlíbrio

Antes de ejercer ninguna fuerza y para que el esfuerzo a realizar sea el mínimo, nos conviene canalizar las fuerzas que actúan sobre nosotros.

El equilibrio es el estado en el que nos encontramos cuando las fuerzas que actúan sobre nosotros se contrarestan y por tanto se destruyen. Si logramos estar en equilíbrio de manera que la presión del agua soporte nuestro peso conseguiremos mantener la posición mas horizontal posible sin tener que patalear constantemente para elevar nuestro tren inferior.

El objetivo inicial por tanto ha de ser tratar de que las piernas no se nos hundan sin tener que dar patadas constantemente acelerarando pulsaciones. Mediante el ejercicio del “deslizamiento superman” como ya vimos en un anterior post, podemos buscarlo, una vez lo consigamos, trataremos de estar en equilíbrio manteniendo una posición horizontal en todas las fases de la brazada, especialmente en la respiración.

Además del equilibrio entre nuestro tren inferior y superior, también debemos buscar un equilíbrio en rotación, un buena estabilidad lateral hará que las piernas no se nos separen y que la patada sea más compacta y efectiva.

 

 

HIdrodinámica

El objetivo es movernos a través del agua no mover el agua alrededor nuestro.

Lo primero que hemos de conseguir es posicionar nuestro cuerpo de la manera más hidrodinámica, cuanto más largos somos, mas hidrodinámicos conseguimos ser, es conveniente por tanto mantener nuestro cuerpo rotado utilizando como eje la espina dorsal para alargarnos lo máximo posible.

El ejercicio de patinaje nos ayudará ha conseguir esa postura lo más hidrodinámica posible sin sacrificar el equilíbrio.

Para conseguir ser más largos el mayor tiempo posible también trataremos de nadar en el cuadrante frontal, esperaremos a que entre el brazo del recobro para realizar el agarre con el otro, consiguiendo así no acortar nuestra longitud.

Para evitar mover el agua de alrededor buscaremos no hacer movimientos bruscos que generen turbulencias y burbujas.

 

 

Propulsión

Sólo cuando hayamos conseguido una buen equilíbrio e hidrodinámica, habremos de preocuparnos por la propulsión, ya que de los tres pilares básicos, es el que nos genera un desgasete de energía mayor y sin los dos anteriores bien consolidados, nuestro esfuerzo se multiplica inútilmente.

La propulsión es un movimiento hacia adelante utilizando todo el cuerpo en conjunto; el cuerpo rota de un lado al otro apoyándonos en nuestro propio peso, al tiempo que extendemos un brazo y agarramos (no empujamos hacia atrás) con el otro, ayudándonos de la patada para estabilizarnos. Lo que así redactado parece sencillo no lo es tanto y hay que trabajarlo mucho, por ello es conveniente reiterar la importancia de tener asentados ya el equilíbrio y la hidrodinámica previamente.