Dentro de la metodología con la que trabajamos para mejorar el estilo libre de cualquier nadador, El batido de piernas no es más prioritario que cualquier otro elemento, ni siquiera aconsejamos empezar por la patada, sino mejorar antes el resto de los elementos (equilíbrio, coordinación propulsora, posición, etc..) para que la demanda de la patada sea mínima. Dicho esto, el batido de piernas es importante, muy importante, y aunque nuestra patada sea de dos tiempos (algo bastante habitual y aconsejable para distancias medias y largas), hay que trabajar la patada, no solamente técnicamente (en cuanto a su hidrodinámica y posición), sino también ejercitar los músculos que utilizaremos, al mismo tiempo que mejoramos la técnica empleada.

Dos ejercicios para mejorar tu patada.

En este post nos centramos en dos sencillos ejercicios muy eficaces y que nos ofrecen retroalimentación a base de sensaciones, que es uno de los mayores objetivos a encontrar cuando estamos en el agua.

1- El batido en posición vertical

Probablemente muchos de los que estáis leyendo este artículo hayáis visto a Michael Phelps (del que ya hemos hablado en alguna ocasión acerca de su rutina previa o de su alimentación), practicar este ejercicio alguna vez. Se trata de mantener la posición vertical jugando con los apoyos que nos proporcionan nuestros empeines cuando batimos piernas en esa posición.

Existen tres grados de dificultad a la hora de realizar el ejercicio;

El más sencillo sería mantener los brazos pegados al cuerpo con las “manos en los bolsillos”, esta, sería una posición relativamente cómoda para poder conseguir esa posición vertical alineada, que debe ser el primero de los objetivos.

Una vez conseguimos esa posición alineada y somos capaces de mantenerla en intervalos de 30”,  con descansos de otros 30”, podemos plantearnos añadirle mayor dificultad al ejercicio, aunque como conviene practicar mucho antes.

También podemos El ejercicio entreñará mayor dificultad si colocamos nuestros brazos en cruz, apoyando las palmas sobre nuestros hombros

El ejercicio entreñará mayor dificultad si levantamos los brazos hacia arriba, ya que mantener la posición estable será más dificil y nuestro cuerpo tenderá a hundirse, no olvidemos que una vez sobrepasamos el volumen de flotabilidad (generalmente de en torno a un 8%) necesitaremos mucha más eficacia y fuerza para vencer la fuerza de la gravedad.

Un nivel ya máximo, casi únicamente aconsejable para nadadores profesionales, sería añadirle un cinturón de pesas (como hace Michal Phelps, eso sí con patada de mariposa, en este vídeo).

2- El batido con aletas en posición de máximo deslizamiento.

Practicar la posición de máximo deslizamiento y a su vez practicar una correcta ejecución de la patada es posible si nos ayudamos del uso de las aletas y/o del snorkel frontal.

Las aletas deberán ser preferiblemente alargadas y flexibles, para notar esa presión que el agua ejerce en nuestro empeine y trabajar al mismo tiempo la musculatura correspondiente.

El snorkel frontal ha de ser un modelo que nos permita mantener la cabeza en una posición alineada con el resto del cuerpo (como este o este) y que a su vez nos de esa comodidad de no estar realizando el movimiento para respirar constantemente, permitiéndonos de esa manera centrar nuestro esfuerzo en nuestra técnica de patada.

Pues adelante, trabaja un poquito tus piernas y notarás mayor potencia en cada propulsión, incluso con un batido de dos tiempos, eso sí, combinándolos con el resto de movimientos propulsores.