¿QUE ES FLUIR?

Según la RAE “fluir” es la propiedad de los líquidos y/o gases de correr o avanzar sin oposición, con lo que sería un concepto que tendría sentido aplicarlo a la natación, pero la fluidez de la que te voy a hablar en este post tiene más que ver con el concepto psicológico que con el físico. Tal vez hayas escuchado muchas veces el término fluir, o tal vez alguien te haya comendado que sentía que “fluía” haciendo una determinada actividad que nada tiene que ver con la natación ni con ningún líquido.. Efectivamente, aunque la natación es una actividad ideal para alcanzar esa sensación, se puede fluir con cualquier actividad, como ahora veremos; Vamos a empezar definiendo el término tal y como lo definió Mihaly Cszentmihalyi  en su libro “Fluir, Una psicología de la felicidad“; Fluir es el estado mental y operacional, en el cual una persona está completamente inmersa en la actividad que ejecuta, hay por tanto una implicación física y mental total en lo que se esta realizando. En ese estado, se recibe retroalimentación constantemente, ya sea positiva o negativa, la positiva nos hace incidir y la negativa nos hace corregir, ello redunda en una mejora de la propia actividad, generando una indudable sensación de placer y bienestar, para muchos es lo que mas se acerca al concepto de “felicidad”.

COMO FLUIR

Una vez hemos experimentado esa sensación, lo que trataremos de hacer será mantenerla. La clave para permanecer en el canal de flujo, es realizar actividades suficientemente desafiantes para suponernos un esfuerzo pero sin pasarnos para no caer en la frustración y el sufrimiento.

Cuando estamos inmersos en esa actividad y nos mantenemos en ese canal de flujo, sin pasarnos y llegar al estrés y sin quedarnos cortos y caer en el aburrimiento, conseguimos prolongar ese estado óptimo de disfrute, merece la pena intentarlo, ¿no?

ACTIVIDADES DE FLUJO

Existen una serie de actividades que son más idóneas para fluir, con una serie de parámetros comunes; Actividades que requieran cierto desafío, que tengan unas reglas claras y que supongan un estímulo a nuestro cuerpo y/o mente son ideales para alcanzar ese estado. Tocar un instrumento musical, aprender un idioma y como no, casi cualquier deporte. Hay quien se extraña de que un corredor, independientemente de su nivel y que sin ser profesional y ganarse la vida con ello, muestre un interés por mejorar sus tiempos día tras día, año tras año, pero el corredor que esta dentro de ese estado de flujo, sabe que lo hace porque les gusta, le hace sentir bien y consigue un gran beneficio de esa inversión de tiempo, consigue ser más feliz mientras entrena, mientras fluye.

FLUIR NADANDO

Tras años impartiendo cursos de natación con un enfoque basado en la búsqueda de la eficiencia y la mejora contínua, he podido constatar algo que parece obvio; la natación es un campo perfecto para conseguir ese estado de flujo que Mihaly señala como la aténtica fuente de felicidad. La sensación de flujo descrita por Mihaly, de sentirse “al unísono con lo que uno esta haciendo” es la sensación que se tiene cuando nadamos concentrados en nuestra técnica, cuando pensamos lo que estamos haciendo. Más que entrenar duro, los entrenamientos más recomendables, sobre todo al principio, para mejorar en natación están enfocados a esa búsqueda del estado de flujo a través primero de la mejora técnica. Ya habrá tiempo para entrenar más “duro” pero siempre manteniéndonos en ese “canal del flujo”, sin ansiedad y sin aburrimiento.

Fluir en natación es por tanto, un estado de conciencia en el que ponemos toda nuestra capacidad y energía en nuestras brazadas y que además se nutre de la valiosa retroalimentación que genera la natación.

No es estrictamente necesario leerse un libro de Mihaly o indagar mucho sobre el concepto del flujo para disfrutar de esa fluidez, simplemente hay que practicar la natación de la manera mas adecuada para experimentarla.