La natación es fácil, aunque sin unas ciertas pautas no se llega a experimentar la sensación de hacerlo correctamente. Vamos a entender en este post los dos momentos claramente diferenciados que se producen cuando nadamos.

Primero hay una aceleración en la que nos propulsamos, y a continuación una desaceleración en la que apenas existe movimiento propulsor. En esta fase de desaceleración tendremos que aprovechar al máximo el deslizamiento. Vamos a ver en detalle de cada una de ellas;

ACELERACIÓN

Esta fase comienza en el momento en el que el brazo que llega del recobro aéreo toca el agua y va a iniciar la extensión hacia adelante mientras el otro brazo ya tiene la máxima superficie de apoyo, no solo con la palma de la mano sino con el resto del antebrazo (puedes ver la correcta posición del antebrazo aquí). Esta fase se extiende hasta el momento en el que el brazo que realiza la fase subacuática de apoyo o agarre, termina el movimiento, llega a la cadera, y se dispone a iniciar de nuevo la fase de recobro aéreo. Esta fase nos consume energía, al ejercer cierta presión “apoyándonos” en el agua, y al girar la cadera con ayuda de la patada (puedes ver más sobre esa coordinación propulsora aquí)

DESACELERACIÓN O DESLIZAMIENTO

Una vez practiques natación te será fácil entender que en esta fase no hay esfuerzo propulsor. Lo más importante será aprovechar al máximo el esfuerzo realizado en la fase propulsiva. Esta fase es más importante aún que la anterior, cómo la hagamos, hará que seamos más eficientes, o no…

Como ya hemos comentado en nuestro blog en otras ocasiones, es prioritario trabajar en esta fase la forma hidrodinámica que ha de adoptar nuestro cuerpo. Estos aspectos no nos consumen energía, los trabajaremos para que cuando apliquemos la energía, podamos sacar el máximo provecho de ella.

Si bien es cierto que con una frecuencia de patada mayor (patada de seis tiempos) a la que recomendamos para media-larga distancia (patada de dos tiempos), hay algo de propulsión en esta fase y se atenúa algo esa desaceleración, también lo es que esa mayor frecuencia de patada (puedes ver más sobre los distintos tipos de patada aquí) requieren de un gasto energético un tanto desproporcionado para los beneficios que se obtienen en cuanto a aumento de velocidad, por lo que se suele usar más en corta distancia que en larga (si quieres saber los diferentes estilos en corta y larga distancia mira este vídeo).

Por otro lado es conveniente señalar que la importancia de esta fase no implica que la hayamos de “alargar” como existe cierta creencia. Alargar la fase de deslizamiento o pasar más porcentaje del adecuado en esta fase, nos frena y nos rompe el ritmo de manera progresiva, ya que la resistencia al avance del agua es 800 veces mayor a la del aire. Lo que hemos de hacer es deslizar bien, pero sin “sobredeslizar”.

QUÉ HACEMOS CUANDO DESLIZAMOS O ACELERAMOS

En un post anterior (este) ya vimos las fases de la brazada y sus solapes. La fase de aceleración se produce cuando con un brazo realizamos fase de extensión mientras el otro realiza la fase de tracción. La desaceleración y deslizamiento se correspondería con el momento en el que un brazo realiza la Fase de recobro aéreo y el otro la subacuática de agarre.

Todas estas pautas y aspectos los tratamos con más profunidad y conseguimos las sensaciones adecuadas  en nuestros cursos presenciales y OnLine. No pierdas la oportunidad de aprender exactamente lo que necesitas para disfrutar de este gran deporte.